Ciudades venezolanas armonizan su desarrollo urbano con la producción de alimentos

Daniela Cadena

*** En 10 estados del país la superficie agrourbana sembrada supera los 525 mil metros cuadrados, distribuidos en más de 4.000 unidades de producción, de las cuales 3.439 son atendidas por los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (Clap)

(Caracas, 29-05-2017. Prensa Minppau).– Son múltiples las razones que han llevado a los habitantes de las principales ciudades del país a incorporarse como sujetos activos en la producción y distribución de sus propios alimentos. Sin duda la necesidad de contar en las comunidades con espacios de producción que garanticen el cultivo de hortalizas, frutas, raíces y tubérculos, además de leguminosas y proteína animal, que les permitan a las familias paliar los embates de la Guerra Económica impulsada por los sectores opositores, aunado al incremento cada vez mayor de una conciencia conservacionista, ha permitido el desarrollo acelerado de las fuerzas vivas agrourbanas.

Orailene Macarri, vocera del voluntariado agrícola José León Tapia y productora de la unidad agrourbana Carlos Fernando Clavijo, ubicada en el sector El Algodonal de la capital del país, recordó las palabras del Comandante Hugo Chávez emitidas hace casi siete años en un acto con los productores y productoras de la parroquia Antímano. “Desde que el Gigante Invicto nos invitó a llenar las ciudades de siembra, de agricultura urbana y periurbana, a crear ciudades autosustentables, capaces de producir sus propios alimentos. Aquellas palabras compartidas por el Presidente Chávez fue el gran impulso para soñar con la Caracas agroproductiva, que hoy es una realidad”, puntualizó la productora.

Es un gran compromiso para Venezuela consolidar los alcances de las políticas agrícolas impulsadas por el Comandante Chávez y el Presidente Maduro, en pro de transformar a nuestras ciudades en productoras de alimentos y a sus ciudadanos en agricultores. No queremos ser vistos como simples consumidores”, añadió Macarri.

En la actualidad, algunas de las urbes con mayor densidad demográfica del país se han destacado en la producción de alimentos bajo un enfoque agroecológico, lo cual coloca en evidencia el interés cada vez más creciente del ser humano por armonizar el crecimiento urbano con las tareas productivas. Consumir alimentos sanos, sabrosos y soberanos se ha convertido en una prioridad para la población nacional. Cada vez son más las familias que encuentran en la producción agrourbana un sustento económico, así como un ahorro significativo en lo referente a los gastos de alimentación.

Según cifras manejadas por el Ministerio del Poder Popular de Agricultura Urbana (Minppau), los diez estados que cuentan con más unidades de producción agrourbanas activas en sus principales ciudades son: Amazonas (Puerto Ayacucho), Aragua (Maracay y Turmero), Barinas (Barinas), Delta Amacuro (Tucupita), Distrito Capital (Caracas), Falcón (Coro, Los Taques y Punto Fijo), Lara (Barquisimeto, Cabudare y El Tocuyo), Mérida (Mérida y El Vigia), Trujillo (Trujillo y Valera) y Zulia (Maracaibo y San Francisco).

Estas entidades suman entre ellas más de cuatro mil unidades de producción agrourbanas, de un total nacional que supera las 5.700. En los mencionados estados, el número de espacios agrícolas atendidos por los Comités Locales de Abastecimiento y Producción se ubica en 3.439. Además, abarcan una superficie sembrada mayor a los 525 mil metros cuadrados, con lo cual se estima una producción cercana a 1.500.000 kg (1.500 tn) de alimentos libres de agrotóxicos.

Premisas generales para el 2017

Todo espacio donde se promueva la agricultura urbana y periurbana debe generar saldos organizativos e impulsar la participación protagónica del Poder Popular. La agricultura urbana debe ser eficiente, sostenible, sustentable y soberana, en función de producir alimentos con base en el territorio, en consonancia con la Agenda Económica Bolivariana y la Gran Misión Abastecimiento Seguro”, así lo afirmó Erika Farías, ministra del Poder Popular de Agricultura Urbana, al ser consultada sobre las líneas de acción que estará fomentando el Ejecutivo Nacional en lo que resta de año para lograr el fortalecimiento del sector.

Farías insistió en que las premisas para el 2017 están vinculadas a la priorización de las principales 44 ciudades del país, las cuales abarcan una población superior a los 22 millones de habitantes, a fin de promover en dichos territorios la activación de más de 30 mil unidades de producción en nueve modalidades establecidas: huertos intensivos, conucos, casas de cultivo, huertos organopónicos, patios productivos, mesas organopónicas, materos agrourbanos, acuaponía e hidroponía.

Anabel Díaz, viceministra de Formación y Cultura Agrourbana, explicó que para lograr este objetivo se cuenta con las Brigadas Agrourbanas, las cuales “son estructuras que garantizan la organización, formación y utilización eficiente de las capacidades productivas, convirtiéndose a su vez en instancias generadoras del trabajo productivo, con una alta participación de los jóvenes”.

Por su parte, Yader Salazar, viceministro de Desarrollo Productivo Agrourbano, acotó que para este año se estima obtener en las ciudades atendidas una producción superior a las 320 mil toneladas de alimentos, las cuales se sumarían a la proyección de más de 70 mil toneladas obtenidas en los Fundos Zamoranos, para un total general cercano a las 400 mil toneladas de rubros agropecuarios.

Evolución de la agricultura urbana en el mundo

En la actualidad hasta un 70% de las familias urbanas participan en actividades agrícolas en el interior de las ciudades y sus zonas adyacentes, según cifra publicada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), aliada estratégica en la promoción de la agricultura urbana en todo el planeta.

Cabe destacar que las prácticas agrícolas en las urbes y sus periferias anteceden a la crisis alimentaria que se registra hoy en día a escala mundial. La agricultura urbana ha estado representada principalmente por jardines-huertos en los patios de las viviendas familiares o en áreas de uso comunitario, formando parte esencial de los paisajes citadinos.

Reseña la FAO que es desde la década de 1980 cuando las unidades de producción agrícola en las metrópolis asumen un papel más relevante en la lucha por la soberanía alimentaria y la disminución del flagelo del hambre.

Para cumplir con este objetivo ha sido vital el acceso de las comunidades organizadas a los medios de producción, lo cual las convierte en el caso de Venezuela y de muchos otros países que repuntan esta iniciativa en la región, en fuentes de consulta permanente para el diseño y ejecución de las políticas públicas en esta materia.

A la agricultura urbana y periurbana también se le asocia en distintas latitudes con la generación de empleos, la mejora de la calidad de vida y el reordenamiento de las ciudades, así como la sostenibilidad familiar. (FIN/ Mariela Franco. Infografía: Diana De Sousa).

Riégalo!